La Aviación en Baleares : historia, importancia y legado.
Ibiza, Formentera y su historia aeronáutica.
Ibiza y Formentera: Del aislamiento al mundo.
Ibiza posee una de las historias aeronáuticas más fascinantes y singulares del Mediterráneo occidental. Mucho antes de convertirse en uno de los destinos turísticos más reconocidos del mundo, la isla vivió una aviación modesta, casi artesanal, estrechamente vinculada al mar, al correo aéreo y a las necesidades de comunicación de una población que durante siglos había permanecido relativamente aislada de los grandes centros económicos europeos.
Hoy, resulta difícil imaginar una Ibiza sin el incesante movimiento de aeronaves que llegan desde todos los rincones del mundo. Sin embargo, durante buena parte de su historia, la isla dependió casi exclusivamente de las comunicaciones marítimas.
La llegada de la aviación alteró profundamente esa realidad. Los aviones no solo acortaron distancias: transformaron la economía local, impulsaron el turismo, favorecieron la llegada de nuevas corrientes culturales y terminaron convirtiendo a Ibiza en uno de los destinos más cosmopolitas del Mediterráneo.
A diferencia de Mallorca o Menorca, que desde fechas tempranas contaron con mejores comunicaciones y una mayor actividad económica, Ibiza permaneció durante décadas al margen de los grandes flujos turísticos.
Fueron precisamente los aviones los que cambiaron esa situación y permitieron a la isla abrirse definitivamente al mundo.
Los primeros hidroaviones (1916–1920).
Los primeros contactos de Ibiza con la aviación llegaron desde el mar.
Durante las primeras décadas del siglo XX, diversos hidroaviones militares y civiles utilizaron ocasionalmente las aguas próximas al puerto de Ibiza como escala técnica o punto de apoyo en vuelos experimentales que recorrían el Mediterráneo.
Ibiza carecía todavía de pistas terrestres y de cualquier infraestructura específica para la aviación.
El mar actuaba como un auténtico aeropuerto natural, pero como una hidrosuperficie.
Cada aparición de un hidroavión en el cielo ibicenco despertaba una mezcla de curiosidad, admiración y sorpresa entre la población.
La Guerra Civil y los primeros campos de vuelo (1936–1939).
La Guerra Civil Española supuso un punto de inflexión para la aviación en Ibiza.
La posición estratégica de la isla en el Mediterráneo occidental hizo que ambos bandos prestaran atención a su valor militar y logístico.
Durante aquellos años aparecieron los primeros campos de aviación rudimentarios, pistas provisionales y zonas de aterrizaje improvisadas.
Aunque muy lejos de los estándares aeroportuarios actuales, aquellas instalaciones constituyeron el embrión de la futura infraestructura aeronáutica de Ibiza.
El nacimiento de la aviación comercial (1949–1951).
El verdadero comienzo de la aviación comercial ibicenca llegó en 1949 con la inauguración oficial del aeródromo de Es Codolar.
Las instalaciones eran extremadamente modestas: una pequeña terminal, una pista básica y un equipamiento muy limitado.
Sin embargo, por primera vez Ibiza disponía de una infraestructura permanente capaz de garantizar conexiones aéreas regulares con el exterior.
El aislamiento secular de la isla comenzaba lentamente a desaparecer.
De una barraca y una pista polvorienta a Aeropuerto internacional.
Ibiza animada por el desarrollo positivo del aeropuerto de Palma, las autoridades en 1954 constituyen una comisión que cuatro años más tarde emprendería la expropiación de terrenos para la ampliación del nuevo aeropuerto, la mejora de las barracas que entonces conformaban la terminal para los pasajeros y la construcción de una sala de espera con un presupuesto de apenas 500.000 pesetas de entonces (alrededor de 3000 euros de hoy).
La primera torre de control de Es Codolar comenzó a instalarse en el verano de 1960, coincidiendo con las obras de modernización del aeropuerto. Curiosamente, se trataba de una torre desmontada procedente del aeropuerto de Palma de Mallorca y adaptada para su utilización en Ibiza.
En 1964, el aeropuerto da un gran salto cualitativo en el aspecto técnico: además de un radiogoniómetro de onda ultracorta, se dota a las pistas de despegue y aterrizaje de una iluminación especial.
Al mismo tiempo comienza la construcción del edificio del aeropuerto. Durante los dos años siguientes se ofertan vuelos internacionales regulares con control de aduana, y en 1967, los pasajeros pueden volar por primera vez a Ibiza directamente desde el extranjero.
Y en 1970 se construye la torre de control actual, que ya no es aquella primera estructura reciclada y trasladada desde Mallorca.
Los primeros vuelos comerciales.
Las primeras rutas regulares conectaron Ibiza con Palma, Valencia y Barcelona, estableciendo un puente aéreo que reducía considerablemente los tiempos de viaje respecto al transporte marítimo.
Muchas de estas operaciones fueron realizadas por Aviaco utilizando los característicos Bristol 170 Freighter.
Para la Ibiza de la posguerra, aquellos aviones resultaban impresionantes. Sus dimensiones y capacidad de carga contrastaban con la escala de una isla todavía marcada por una economía tradicional y por unas comunicaciones limitadas.
La llegada de cada vuelo constituía un pequeño acontecimiento. Los aviones transportaban pasajeros, correo, mercancías y noticias.
Eran, en cierto modo, embajadores de un mundo que comenzaba a acercarse a Ibiza a una velocidad desconocida hasta entonces.
El descubrimiento turístico de Ibiza (1958–1965).
A finales de los años cincuenta y durante la primera mitad de los sesenta comenzó una transformación que cambiaría para siempre el destino de la isla.
La llegada de los primeros vuelos chárter europeos, procedentes principalmente del Reino Unido y Alemania, empezaron a aterrizar en Es Codolar transportando a viajeros que buscaban algo muy diferente de los destinos turísticos convencionales.
En Ibiza, encontraban una isla todavía auténtica, de paisajes prácticamente intactos, pueblos tranquilos, aguas cristalinas y una atmósfera de libertad difícil de hallar en otros lugares de Europa.
Ibiza, comenzó a consolidarse como refugio artístico, destino bohemio, y, pocos años después, como uno de los principales símbolos del movimiento hippie internacional, de los que hoy día, aún quedan románticas reminiscencias.
Por lo que al igual que el resto del archipiélago, es incuestionable que la aviación desempeñó un papel absolutamente decisivo en esta transformación.
Sin aquellos vuelos y sin el desarrollo progresivo del aeródromo de Es Codolar, hasta convertirse en el Aeropuerto de Sant Josep de 9 millones de pasajeros al año, la Ibiza moderna y glamurosa de hoy difícilmente existiría tal y como hoy la conocemos.
Los aviones trajeron turistas, pero también trajeron músicos, pintores, escritores, fotógrafos, arquitectos y viajeros de todas las nacionalidades, que sucumbieron a los encantos ibicencos.
En muchos sentidos, la historia contemporánea de Ibiza comenzó a escribirse en las pistas polvorientas de aquel aerodromo.
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1 Comentarios
Una información bien documentada que satisface. Maravillosas imágenes, muy logradas y bien tratadas. Chapeau !!
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