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Nueva serie editorial: Historia de los Aeropuertos de Baleares. Por Jaime Planas.

NUEVA SERIE EDITORIAL.

Historia de los Aeropuertos de Baleares.


Memoria, aviación y transformación de unas islas conectadas al mundo.
Por Jaime Planas.
ÍNDICE.
PRIMER CAPÍTULO.

Son Sant Joan: el aeropuerto que transformó Baleares.

Un recorrido histórico y humano por la evolución del aeropuerto de Palma, desde los tiempos de Son Bonet hasta convertirse en uno de los grandes motores económicos y turísticos del Mediterráneo.
HISTORIA DE LOS AEROPUERTOS DE BALEARES.     
Por Jaime Planas.

Para ser justo debo reconocer, que mi vida profesional ha estado ligada al mundo aeronáutico de estas islas en el Aeropuerto de Son Sant Juan, por más de tres décadas, y por tanto, voy a intentar, ser lo más imparcial posible en mis apreciaciones. Por este motivo, tengo la intención de dedicar una serie de artículos a la historia de los Aeropuertos de las Islas Baleares.

Hay que reconocer sin ninguna duda, que pocas infraestructuras han influido tanto en la transformación económica y social de Baleares como el aeropuerto de Palma de Mallorca. En sus inicios, el de Son Bonet y ahora el de Son Sant Juan, que para millones de turistas europeos y de otros continentes, representa simplemente el inicio o el final de unas vacaciones. Pero, para quienes hemos trabajado durante décadas dentro de ese enorme y sorprendente engranaje que representa Son Sant Juan, y que sin duda, es mucho más desconocido en sus entrañas para muchos viajeros e isleños. En cambio, el aeropuerto para los profesionales aeronáuticos, siempre ha sido algo mucho más profundo: el aeropuerto es el auténtico reflejo de estas islas, cuya prosperidad quedó ligada para siempre al turismo y a la conectividad aérea. Nada que ver, con las épocas precedentes desde los inicios de Son Bonet en 1921 al 1960 ya en Son Sant Juan, justo antes del gran boom turístico y hasta hoy.

Baleares antes del turismo masivo.

Las Islas Baleares, en siglos anteriores ya eran un destino conocido y codiciado entre artistas, intelectuales, escritores, músicos y aristócratas europeos. Lo interesante es, que aquel turismo era completamente distinto al de ahora: entonces, era mucho más cultural, elitista y ligado a la búsqueda de tranquilidad, paisaje y clima mediterráneo.

De hecho, en aquellos tiempos, Mallorca y el resto de las Islas Baleares tenían una fama en ciertos círculos europeos de ser un lugar exótico, luminosos y relativamente aislado, ideales para la creación artística o el retiro terapéutico o espiritual. Eso nos trajo ya entonces, a personajes ilustres como: Frédéric Chopin y George Sand, Rubén Darío, Los Príncipes de Mónaco Rainiero III y Grace Kelly, Santiago Rusiñol, Joaquín Sorolla, Robert Graves, el Archiduque Luis Salvador de Austria, Sissi la Emperatriz, Camilo José Cela, John Wayne, Ava Gardner, Errol Flynn y mucha aristocracia europea. Por no hablar de todos los grandes personajes que llegaron a Mallorca gracias a las vacaciones estivales de nuestros Monarcas en Marivent, o de los artistas bohemios o hippies de Ibiza y Formentera.

Hoy resulta difícil imaginarlo, pero Baleares no siempre fue el gran destino turístico internacional que conocemos hoy día. Durante buena parte del siglo XX, la economía de las islas dependía principalmente de actividades tradicionales como la agricultura, la pesca o el pequeño comercio. El turismo existía, pero todavía no había alcanzado la dimensión masiva que transformaría por completo la sociedad balear a partir de los años sesenta del pasado siglo.

El gran cambio económico.

La llegada del turismo europeo cambió el rumbo económico de las islas en apenas unas décadas. Los vuelos tipo chárter comenzaron a conectar Mallorca con ciudades alemanas, británicas y escandinavas, mientras miles de visitantes descubrían un destino que combinaba clima, playas de aguas azul turquesa, impresionantes calas, gastronomía, seguridad, y muy importante, la proximidad geográfica con toda Europa.

Aquel fenómeno no solo multiplicó año tras año el número de hoteles y visitantes; también modificó profundamente la estructura social y económica de Baleares, facilitó trabajo a muchos peninsulares de zonas con poca oferta laboral y principalmente agrícolas, que se aventuraron a cruzar el charco para encontrar un mejor futuro para los suyos, ellos contribuyeron a esa prosperidad, los cuales, hoy día y tras varias generaciones después, son ya auténticos mallorquines.

Pero sin ninguna duda, y en el centro neurálgico de toda esta gran transformación, se han encontrado siempre y en un principio, Son Bonet (1921), que hoy día continua como Aeródromo local, y desde 1960 el aeropuerto actual de Son Sant Juan.

Son Sant Juan ha sido desde sus inicios, un reflejo donde se ha podido observar perfectamente cómo crecían las islas año tras año. El aumento constante del tráfico aéreo ha reflejado siempre la expansión hotelera, el crecimiento del empleo, y la llegada de más turistas. Cada temporada, no solo parecía superar a la anterior, sino que de hecho así era.

Un aeropuerto estratégico.

Gracias a la magnífica ubicación de estas islas en el Mediterráneo, las Baleares, ya eran codiciadas desde tiempos de los Fenicios, Cartagineses, Romanos, o Bizantinos, por su posición estratégica en el Mare Nostrum.

No en vano, estas Islas han sido históricamente un territorio donde se ha dado una rica mezcla de culturas, y precisamente por su posición estratégica fueron dominadas o influenciadas por todas estas culturas a lo largo de milenios, y esa mezcla, explica buena parte de la identidad balear actual. Ahora, ya no es una cuestión de estrategia militar, sino la del placer vacacional, y la estrategia ha pasado a manos de hoteleros y turoperadores.

Durante décadas, el aeropuerto no solo ha sido la puerta de entrada de turistas y residentes a las islas, ya que también pasan por él, todo tipo de mercancías, prensa y revistas de todos los países cuyas nacionalidades nos visitan, para mantener a nuestros visitantes informados de las noticias de sus respectivos países, y de otras muchas actividades que sin el aeropuerto no podrían llegar con la suficiente inmediatez típica del mundo actual.

También ha generado directa e indirectamente, miles de puestos de trabajo vinculados a la hostelería, la restauración, el transporte, el comercio, la construcción y los servicios. En unas islas sin grandes industrias ni capacidad productiva comparable a otras regiones peninsulares. Por lo que la conectividad aérea se convirtió en una cuestión estratégica y vital.

Récords y transformación turística.

Además, con el paso de los años, el aeropuerto fue reflejando todos los cambios de la propia sociedad balear y también europea. La llegada de las compañías de bajo coste aceleró todavía más el crecimiento turístico y facilitó una movilidad impensable décadas atrás.

Mallorca pasó de ser un destino vacacional relativamente exclusivo a convertirse en uno de los grandes centros turísticos del Mediterráneo. Por lo que el año pasado, el Aeropuerto de Palma cerró 2025 con un nuevo récord anual de 33,8 millones de pasajeros, convirtiéndose nuevamente en uno de los aeropuertos con mayor tráfico turístico de Europa.

Como aclaración, hay que decir que estas cifras reflejan el total de pasajeros, de los cuales no todos son turistas, ya que también se contabilizan en estos datos los viajeros nacionales, viajeros comerciales, sanitarios, (VIP) también llamados vuelos ejecutivos e incluso los de traslados de presos, que también los hay.

Pero el crecimiento, también ha traído consigo algunas tensiones. La masificación, la presión urbanística, la saturación de carreteras, el aumento del precio de la vivienda o la pérdida progresiva de tranquilidad comenzaron a alimentar un debate social cada vez más visible.

La pandemia y el silencio de Son Sant Juan

La pandemia de 2020 dejó una imagen difícil de olvidar para quienes conocemos el frenético día a día del ritmo habitual en Son Sant Juan. Ver las plataformas vacías, las pistas sin actividad, terminales silenciosas y aviones inmovilizados y cerrados.

Por primera vez en nuestra historia, es algo que jamás había visto en mis más de 30 años en Son Sant Juan, recuerdo, una extraña y apocalíptica sensación al moverme en aquellos días por la inmensidad del aeropuerto, sin cruzarme con nadie, y sin el frenético trasiego de aviones, vehículos y pasajeros en la plataforma de estacionamiento de aeronaves, todo aquello parecía desconectado del mundo real y me recordaba algunas escenas de películas de ciencia ficción, ¡¡nunca lo olvidaré!!

Aquellos meses, sirvieron para comprender hasta qué punto las islas dependían no solo del turismo, sino también de la conectividad aérea como elemento esencial de su funcionamiento económico y social.

Reflexión final

Hoy, mientras continúa creciendo el debate sobre los límites del turismo y el futuro de Baleares, quizá convenga analizar la cuestión con algo más de perspectiva histórica y menos simplificación ideológica.

El aeropuerto de Palma no solo ha sido una infraestructura de transporte esencial para estas islas. Ha sido uno de los grandes motores de la Baleares moderna, además, de la puerta por donde han pasado millones de sueños e ilusiones personales, miles de recuerdos y anécdotas, de esperados reencuentros familiares, o de despedidas con un hasta pronto y alguna que otra lagrima de nostalgia, y por qué no decirlo, también de momentos tristes, pero tremendamente vitales.

Posiblemente, la verdadera pregunta que debemos hacernos como ciudadanos de baleares, no es si sobran turistas, hoteles o aviones surcando nuestro cielo, sino, si quizás durante décadas, faltó algo más de planificación política con algo más de visión de futuro como para gestionar adecuadamente el éxito inevitable de estas maravillosas islas, lo que inevitablemente acabó transformando parte del territorio insular, la economía y la propia identidad de las islas. Aún que, conviene tener muy en cuenta, que como ya hemos dicho antes, estas islas llevan miles de años atrayendo a infinidad de visitantes por distintas motivaciones, y eso, hay que gestionarlo adecuadamente, y nunca, despreciar lo que nos aporta valor, esa riqueza de la que la gente sensata no puede prescindir por el más elemental y puro sentido común, y el de la supervivencia.


Por Jaime Planas

Historia de los aeropuertos de Baleares

Historia del aeropuerto de Palma de Mallorca, Son Sant Joan y Son Bonet. Evolución del turismo en Baleares y transformación económica de Mallorca gracias a la aviación y la conectividad aérea.

Artículo histórico sobre el Aeropuerto de Son Sant Joan escrito por Jaime Planas. Reportaje sobre la evolución del turismo en las Islas Baleares, vuelos chárter, compañías aéreas, crecimiento turístico y desarrollo económico balear.

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Serie editorial Historia de los Aeropuertos de Baleares en Planeta Universal Baleares. Artículos sobre aviación, turismo, historia económica y transformación social de las Islas Baleares.

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