Las condiciones para un buen amor en pareja.
Una reflexión sobre las bases que permiten construir relaciones afectivas más sanas, duraderas y conscientes en una época marcada por la inmediatez, las expectativas irreales y la búsqueda constante de validación emocional.
Vivimos en tiempos donde el “enamoramiento”, “la superficialidad” y “la rapidez”, vencen los pronósticos, construimos ideas y conceptos con estándares de películas y fantasía inspirados por Disney o por Hollywood.
Por estas razones podemos notar como muchas de las parejas terminan agotadas emocionalmente, y peor aún atrapadas entre el miedo a perderse y la imposibilidad de convivir en paz por lo difícil que resulta comprender estas dinámicas.
Desde un punto de vista más central y teniendo en consideración una postura profundamente humana y sistémica, Joan Garriga plantea una idea poderosa:
“Las parejas no dan la felicidad, ni tampoco el amor es suficiente para sostenerse en el tiempo, pero si el buen amor”.
En su libro “El buen amor en la pareja” el autor explica que no existe perfección en las relaciones, ni tampoco el hombre o la mujer ideal, pero si existen ciertas condiciones a tener en cuenta para favorecer en gran medida el bienestar emocional y potenciara el modo en que la pareja pueda desarrollarse en lugar de destruirse mutuamente.
El autor menciona a un filósofo hindú comentado por Arnaud desjardins en su texto “Las fórmulas de Swami Prajnñanpad” las cinco condiciones para una pareja sana, para un buen amor en la pareja. En la actualidad las personas suelen “enamorarse fácil” pero sostener y construir es el verdadero reto.
Por ello las 5 condiciones para amar bien son:
1. Que sea fácil.
Que no sea agotador ni tampoco que signifique un gasto de energía mayor, es decir que cuando una relación es sana, la mayor parte del tiempo todo fluye sin mayores dramas.
Esto no significa que los problemas estén ausentes, ya que toda pareja atraviesa diferencias, muchas frustraciones, así como momentos difíciles, marcando distinción entre atravesar conflictos de una manera asertiva o vivir en guerra constante, y existen relaciones donde toda pesa, siendo difícil hablar, pedir, explicar, convivir e incluso amar. La relación pasa de ser un lugar seguro a un lugar de tensiones y conflictos. El amor sano no necesita desgastarse para sobrevivir.
2. Que no sean de naturalezas muy distintas.
Es decir que no basta solo con amarse, necesitan ser compatibles, menciona como dos personas pueden amarse mucho y aun así, con muchas dificultades para construir en pareja.
A veces se requiere cercanía, mientras la otra pide distancia, una busca estabilidad y el otro movimiento, una promueve profundidad emocional y la otra busca evitar conversaciones incomodas. Y es justo aquí donde aparecen las fantasías de querer cambiar a la otra persona:
El buen amor se construye en amar la diferencia sin querer cambiar a los demás.
Cuando esto no se comprende, aparece la frustración.
3. Que sean “amigos”.
Es importante entender que el deseo une, pero una amistad sostiene, y aquí es vital también mencionar con el tiempo, las relaciones requieren convertirse en un espacio de amor filial como lo llamaban los griegos, o un compañerismo real.
Alguien con quien hablar, compartir, construir proyectos, acompañar mientras pasan dificultades, y poder descansar emocionalmente sin cargar al otro, además de la atracción es necesario sentirnos acompañados. La pasión cambia de forma con el tiempo, responsabilidades, cansancio, monotonía, perdidas, momentos de crisis.
Las parejas más exitosas no son las que únicamente la pasión sea la protagonista sino las que logran acompañarse de manera sana ante los embates de la vida, mostrando lo humano, imperfecto y vulnerables que somos.
4. El buen amor necesita un proyecto que sea de dos.
Compartido, es importante tener una dirección, metas, sueños, crecimiento, desarrollo, así como también experiencias compartidas.
Se requiere que miren juntos al mismo lugar, cuando esto no ocurre comienza a girar las dinámicas en pro de necesidades individuales insatisfechas:
Entonces aquí el vinculo se vuelve una constante exigencia. Una pareja con buen amor es la que crea algo mucho mas grande que el “yo” aparece un “nosotros” sin perderse dentro de la relación, si no por otro lado para acompañarse juntos en el viaje de la vida, construyendo en equipo.
5. Procurar el bien de la otra persona.
Joan habla de esta condición como la mas importante por que en muchas situaciones, en las relaciones el apego, la habituación, la dependencia están presentes, pero no se sienten como un “bienestar”.
Y es por ello que no todo amor según el autor sana, ya que pueden humillar, desgastar, pesar, apagar, controlar y esto conlleva a drenar la fuente de quienes somos, o hacen que una persona deje de reconocerse a sí misma perdiendo la posibilidad de respetar quienes son en realidad, cuando amamos de una manera madura se busca cuidar mas no poseer, comprender sin cambiar al otro, no perfección, pero si verdad.
El gran problema del amor moderno probablemente sea que muchas personas buscan pareja para llenar vacíos emocionales que solo podrán ser llenados por ellas mismas, el buen amor comienza realmente cuando se deja de pedir a otro que nos salve de la soledad, de la validación, de la dependencia o de aquello que no hemos resuelto en nuestra infancia, se trata de encontrar a alguien con quien podamos compartir nuestra felicidad sin perdernos a nosotros mismos.

0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en Planeta Latino Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario bloqueado. Planeta Latino Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.