-->
🌐 Planeta Universal Baleares (anteriormente Planeta Latino Baleares)
LO ÚLTIMO
 

El precio de ser “Conscientes"


Me gustaría empezar haciéndote una pregunta:

¿Cuántas veces has sentido que algo en tu vida no termina de acomodarse?

Y es precisamente en este punto donde quiero centrarme, cuando en ocasiones sentimos o creemos que las cosas van mal, entonces buscamos huir de lo que nos genera sufrimiento y esto es un mecanismo de supervivencia normal en el ser humano, sin embargo, eso que nos duele tanto, o aquello que nos genera peso y que forzosamente intentamos sanar o curar, dejándoselo al tiempo, o a la pareja o a otros más que aparezcan en nuestras historias, nos muestran esencialmente que no estamos mirando aquello de frente.


Esto no lo expreso desde el juicio, si no más bien desde lo que nos hace profundamente humanos. Porque justo cuando ese dolor embarga, cuando repetimos esas situaciones en la vida, cuando fracasamos una y otra vez en distintos contextos, salud, lo laboral, la pareja, proyecto de vida, etc.

Y he aquí algo que nos deberíamos también preguntar. ¿En qué momento nos convencimos de que sentir de manera profunda es peligroso o que necesitamos a toda costa “estar bien” de manera rápida, aunque nos sintamos rotos por dentro?

Es por lo que, aunque en ocasiones no sepamos que nos sucede, intentamos buscar soluciones rápidas, justo en el boom mediático de la información desaforada que encontramos en la red, con los videos de Tiktok, de Instagram o con frases bonitas, o en el peor de los casos, asistir a las lecturas de las cartas, los chakras o el que le hace la interpretación del “aura” porque ellos prometen que van a “desbloquear, limpiar, cortar, sanar” toda aquella molestia que experimentamos.

Y con ello no estoy diciendo que “se debe o no hacer”, es una elección personal, no se trata de irrespetar creencias, ni tampoco las practicas a las que las personas encuentran como medio para minimizar el impacto del dolor y el sufrimiento en nuestras vidas. Pero se esta mirando hacia afuera y es en este punto donde se viene algo duro pero necesario: cuando el dolor es insoportable, intentamos buscar alivio y esto es una respuesta humana, y estas cosas en ocasiones calman por que nos devuelve la sensación de que no tenemos que hacer nada con nosotros mismos, es decir, atribuirle al zodiaco, a la piedra sagrada o al aura, nos libera de hacernos cargo de tomar el control en lo que sucede, explicar desde afuera, para evitar el mayor gasto que sería buscar la famosa responsabilidad afectiva y en términos prácticos, en momentos donde se está desesperado o desesperada por hallar algo que sirva como analgésico de estos dolores, la desesperación no busca la verdad, busca descanso.

Ser “conscientes” tiene un precio, y no hablo en términos monetarios, hablo en términos de aprender a reconocer nuestros errores, aceptar la perdida, dejar de culpar a los demás, mirar el pasado desde otra óptica, soltar aquellas historias que en múltiples ocasiones nos contamos a diario para sobrevivir de aquello que resulto doloroso.
 
Es por esta razón que muchas personas optan por creer que es una “Mala energía”, es un “enemigo” es alguien que les hizo daño y considerando que en ocasiones podemos encontrar personas que requieren que les coloquemos un límite, estas vivencias tienen que ver mas conmigo… y con mi historia.

Mirarse implica comprender que en ocasiones necesitamos aceptar que no todo fue injusticia exterior, renunciar a las fantasías de una infancia que debió ser distinta, o el hecho de que algunas heridas no tienen culpables demasiado claros, o que el mundo conspira porque esta en nuestra contra, o seguir esperando algo que no llegara, importante reconocer que hubo elecciones, negaciones, repeticiones, y es justo aquí donde ser conscientes nos libera y también nos permite hacernos cargo, impulsándonos a salir de ese ciclo victima-victimario-victima.

Hay dolores que no se quitan, requieren integrarse, y con ello cuando alguien promete que “quitaran” el dolor sin que se mire, hay que tener cuidado, porque el dolor cuando se ignora, este regresara y en momentos aún más fuertes.

Tal vez nadie se sentó cuando éramos niños para preguntarnos:
¿Cómo te sientes?
 
Probablemente aprendimos que llorar era “inadecuado” o que expresar emociones cansaba a otros, o que no se debe hablar, y ahora que eres adulto(a) simplemente se busca que ese “dolor” se esfume, pero nunca fue confrontado, y aquí los invito a hacer una pausa y respirar, porque sanar no es que dejemos de sentir ni tampoco huir de los que sentimos, y si en ocasiones lloramos y eso también es necesario.

Si al leer estas líneas, algo resonó en ti, o tal vez emergió alguna emoción, alguna experiencia pasada, o alguna pregunta, no fuerces a desaparecer esto, a veces lo más terapéutico es permitir que eso se asiente, evidentemente si no puedes con ello, es necesario buscar ayuda profesional y desde aquí, darle un manejo mucho más profundo.

El vaso de agua sucia necesita de la quietud, para que pueda asentarse las impurezas y notar la separación de lo que la contamina. El dolor se abraza, se reconoce y se procesa, para que no se transforme en sufrimiento.


Psicólogo especialista en psicoterapia y consultoría sistémica
Mallorca, España
 

 
 
 https://cdn-icons-png.freepik.com/512/35/35432.png
¿Problemas para ver los gráficos?
Gira tu teléfono a horizontal para una mejor visualización.

 

Publicar un comentario

0 Comentarios

¡SUSCRÍBETE Y GANA!
Suscríbete a Planeta UNIVERSAL Baleares y participa en sorteos y promociones exclusivas para suscriptores 
Con tu suscripción pasas a formar parte del exclusivo 

© CLUB de AMIGOS
de Planeta Universal Baleares
🎁 Ofertas exclusivas🏆Sorteos
Al hacer clic en "SUSCRIBIRME", aceptas nuestra Política de Privacidad y el tratamiento de tus datos para gestionar tu suscripción.

Si deseas cancelar tu suscripción en cualquier momento, envíanos un email.

© 2025 Planeta Universal Baleares | Todos los derechos reservados

CANCELA TU DEUDA HOY / 600 424 237