Vivimos en una época en la que casi todo funciona…
pero las personas cada vez menos
© Planeta Universal Baleares
No es un colapso evidente, no hay alarma general, no hay titulares dramáticos. Es un cansancio silencioso, cotidiano, que se cuela en las conversaciones, en la paciencia corta, en la sensación de ir siempre con retraso vital.
Siempre disponibles, nunca descansados
La hiperconectividad ha eliminado las pausas reales. No estamos trabajando todo el tiempo, pero estamos disponibles todo el tiempo, y eso desgasta más de lo que parece. El cerebro no distingue bien entre urgencia real y notificación constante.
Mucha información, poca claridad
Nunca hemos tenido tanto acceso a datos, opiniones y noticias, y sin embargo la sensación dominante es la confusión. Cambian las normas, los discursos, las certezas. Adaptarse se ha convertido en una habilidad básica… y agotadora.
Vidas aparentemente normales
Desde fuera, todo sigue igual: trabajo, transporte, ocio, planes. Pero por dentro, muchas personas sienten que viven en modo resistencia, sosteniendo rutinas sin demasiado margen para pensar qué quieren realmente.
Menos paciencia, más irritación
El cansancio social no siempre se manifiesta como tristeza. A menudo aparece como irritabilidad, respuestas bruscas, intolerancia al error ajeno. No es falta de educación: es fatiga emocional acumulada.
La paradoja del bienestar
Nunca hubo tantos discursos sobre autocuidado, salud mental y equilibrio… y nunca fue tan difícil alcanzarlo. El problema no es no saber qué nos vendría bien, sino no tener tiempo ni energía para aplicarlo.
¿Y ahora qué?
No es un texto pesimista. Es una constatación. Entender este cansancio colectivo es el primer paso para repensar ritmos, expectativas y prioridades, tanto a nivel individual como social. Quizá no necesitamos hacer más, sino hacer menos, pero mejor.
Tal vez el gran reto de nuestra sociedad no sea avanzar más rápido, sino aprender a no vivir permanentemente exhaustos.





0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en Planeta Latino Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario bloqueado. Planeta Latino Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.