Irán al límite: inflación, detenciones y muertos en una nueva ola de protestas
Detenciones masivas y represión en Irán en medio de un grave deterioro social
© Planeta Universal Baleares
Desde finales de 2025, el país vive una nueva oleada de protestas que se han extendido por numerosas ciudades, incluida Teherán, así como otros grandes núcleos urbanos y regiones periféricas. El origen inmediato del descontento es económico: una inflación muy elevada, la devaluación del rial, el encarecimiento de productos básicos y la pérdida de poder adquisitivo de amplias capas de la población. Para muchas familias, llegar a fin de mes se ha convertido en una tarea casi imposible.
Sin embargo, como ya ha ocurrido en otras ocasiones en Irán, las protestas han ido más allá de lo estrictamente económico. A las quejas por el precio de los alimentos, el desempleo o la falta de perspectivas se han sumado críticas abiertas al sistema político, a la gestión del país y al papel de las élites gobernantes. En algunas manifestaciones han aparecido consignas claramente políticas, algo que el régimen considera especialmente sensible.
Protestas por ciudad (2025–2026)
Representación visual aproximada basada en informes de medios internacionales. No son cifras oficiales, sino una comparación orientativa.
La respuesta de las autoridades ha sido dura. Las fuerzas de seguridad han intervenido con detenciones masivas, uso de gases lacrimógenos y, en algunos casos, fuego real. Diversas organizaciones de derechos humanos y medios internacionales informan de decenas de muertos y miles de arrestos, aunque las cifras exactas son difíciles de verificar debido a las restricciones informativas y al control estatal de los medios dentro del país.
Indicadores estimados asociados a la actual ola de protestas en Irán
Datos orientativos basados en informes periodísticos internacionales. No son cifras oficiales exactas, sino estimaciones para comprender magnitudes relativas.
El gobierno iraní sostiene que las protestas están alimentadas desde el exterior y acusa a potencias extranjeras de intentar desestabilizar el país. Este discurso no es nuevo y forma parte de la narrativa habitual del régimen cuando se enfrenta a episodios de contestación interna. Al mismo tiempo, las autoridades han reforzado el control sobre internet y las redes sociales para limitar la difusión de imágenes y mensajes desde el interior de Irán.
En el plano internacional, la situación se observa con preocupación. Las sanciones económicas, las tensiones con Estados Unidos e Israel y el aislamiento diplomático agravan un contexto ya muy frágil. La presión externa se suma al malestar interno, creando un escenario volátil en el que cualquier chispa puede provocar nuevos estallidos de protesta.
En resumen, lo que sucede en Irán no es una situación seria, compleja y en evolución, marcada por el deterioro económico, el descontento social y una respuesta represiva del Estado. Al mismo tiempo, el ruido informativo y la propaganda hacen imprescindible distinguir entre hechos verificados y narrativas exageradas. El país atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años, pero el desenlace sigue abierto y dependerá de cómo evolucionen tanto la situación interna como las presiones externas en las próximas semanas.



0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en Planeta Latino Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario bloqueado. Planeta Latino Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.