El buscar «estar bien» o simplemente dejar de «sentirnos mal»
España y la normalización de las benzodiazepinas
La sociedad actual nos exige funcionar incluso cuando las emociones nos desbordan. En nuestra cabeza está el mensaje: «Hay que trabajar, producir, cumplir, seguir adelante a pesar de…». Entonces aparecen la ansiedad, el insomnio o la angustia, los cuales impiden que nos desarrollemos y vivamos de manera plena. Con ello, pareciese que la solución más «temporal y eficaz» sería una pastilla que nos permita continuar.
España tiene un problema importante con el consumo excesivo de benzodiazepinas, medicamentos que conocemos como diazepam, lorazepam o alprazolam, los cuales son utilizados comúnmente para el tratamiento de problemas de salud específicos relativos a la ansiedad y a las dificultades del sueño.
Según la encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), publicada en noviembre de 2024, el 22 % de los españoles de entre 18 y 70 años tomaba tranquilizantes o fármacos para poder conciliar el sueño en ese momento. Adicionalmente, cuatro de cada diez consumidores actuales de benzodiazepinas reconocieron tomarlas diariamente.
La gran dificultad no es que existan medicamentos que ayuden a aliviar estas condiciones, ya que, si se emplean de manera correcta, pueden ser necesarios y también eficaces.
La cuestión radica en qué ocurre cuando una solución que debería ser temporal se convierte en una respuesta común y habitual ante cualquier malestar o condición, y en el instante en que la búsqueda de «alivio inmediato» sustituye la búsqueda de otras alternativas para ello.
Pareciera que nos estamos acostumbrando a medicar el malestar sin preguntarnos primero qué es lo que lo está generando.
Las situaciones comunes: una ruptura, un duelo de cualquier tipo, conflictos familiares, la falta de oportunidades laborales, el miedo al futuro, entre otras situaciones que vivimos comúnmente, no necesariamente son enfermedades. Forman parte de las experiencias humanas que, si bien generan dolor y sufrimiento, en ocasiones requieren otro tipo de abordaje psicológico o médico.
Es importante recalcar que no todos los dolores demandan ser eliminados de inmediato; algunos requieren tiempo, acompañamiento real y algunas herramientas distintas para poder transitarlos.
Por otro lado, creo que sería injusto responsabilizar solo a quien toma el medicamento. Hay otras variables, como la falta de tiempo en las consultas, el modo en que funciona el sistema, las dificultades para acceder a una psicoterapia de calidad y las exigencias de una sociedad cada vez más dividida y avasallante.
Todo ello apenas permite detenerse para comprender que esto también forma parte del problema, y aquí las «pastillas» son el recurso disponible y rápido cuando lo demás falla o no llega a tiempo.
El riesgo de convertir lo temporal en habitual
Con todo esto, hay un riesgo al que necesitamos prestar atención urgentemente: el hecho de que las benzodiazepinas pueden generar tolerancia con el tiempo, dependencia e incluso muchas dificultades al suspenderlas después de un uso prolongado.
La evidencia sanitaria recomienda, como norma general, limitar su uso para problemas de sueño a periodos breves y valorar otro tipo de terapias para el manejo del insomnio.
Este artículo no pretende hacerte elegir entre los medicamentos y la psicoterapia, ni tampoco busca romantizar el sufrimiento como lo suelen hacer las redes sociales.
Se trata, por otro lado, de buscar comprender que aliviar un síntoma y encontrar una transformación de las circunstancias no son técnicamente lo mismo.
A lo mejor el problema en sí no es necesitar la pastilla para afrontar un momento de dificultad, sino llegar a creer que no podemos atravesarlo de ningún otro modo.
En un momento en el que nuestra sociedad ofrece medicamentos, pero no siempre ofrece tiempo ni acompañamiento, debería preguntarse cuál es el compromiso social con el sufrimiento colectivo.
Porque no todo malestar puede ser resuelto eliminando de tajo lo que sentimos.
Este artículo es una reflexión de opinión y no sustituye el asesoramiento médico. Las benzodiazepinas deben utilizarse bajo supervisión profesional. No se debe interrumpir bruscamente un tratamiento prolongado sin consultar con el médico, debido al riesgo de síntomas de abstinencia.
☆ haz clic en las estrellas ☆

0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en Planeta Universal Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario bloqueado. Planeta Latino Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.