CRÓNICA URBANA
El momento exacto en que ya es lunes (pero nadie lo admite)
El sol se esconde y parece que entra una sensación de despedida. La noche del domingo es la más larga, no por las horas que dura, sino por todo lo que se le viene encima.
Las calles bajan el volumen. Los bares recogen sin prisa, como si retrasar el cierre pudiera engañar al lunes.
Las terrazas se vacían con la misma dignidad que un final de fiesta mal calculado. Nadie se levanta del todo convencido, pero todos saben que ya no queda nada que salvar.
Las luces ya no invitan, solo vigilan. Farolas encendidas antes de tiempo, escaparates apagados y persianas que bajan con ese sonido que no admite recurso.
El domingo por la noche no pide planes, pide excusas. Promesas pequeñas, agendas mentales, el clásico “mañana empiezo” que nunca llega a juicio.
En casa, el sofá gana por goleada. El reloj avanza sin culpa y el lunes aparece como una notificación que nadie ha pedido.
El domingo no se acaba: se rinde.



0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en Planeta Latino Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario bloqueado. Planeta Latino Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.