El presente manual recoge las principales crisis por las que atraviesa el ser humano a lo largo de su ciclo vital. Se informa a la ciudadanía de que dichas crisis no son errores del sistema, sino características estructurales del mismo.
Fase 1: Bebé — Dependencia total
Crisis de lactancia, crisis del sueño y crisis existencial básica al comprobar que el alimento no aparece en menos de tres segundos. El individuo opera sin lenguaje, pero con alto nivel de protesta.
Primer aprendizaje oficial: el mundo no gira al ritmo deseado.
Fase 2: Infancia — Comparación estructural
Aparición de celos ante la llegada de hermanos y descubrimiento del concepto “injusticia”. En el entorno escolar se activa el sistema comparativo: altura, velocidad, popularidad y posesiones materiales pasan a determinar el valor percibido.
Se inicia la construcción de complejos físicos y sociales.
El individuo empieza a sospechar que no encaja completamente en el modelo ideal.
Fase 3: Adolescencia — Intensidad desproporcionada
Crisis afectiva tras ruptura sentimental considerada irreversible. Crisis económica derivada de la ausencia de ingresos. Crisis de identidad motivada por la pregunta “¿quién soy?” mientras el entorno exige definición inmediata.
Se desea independencia sin asumir responsabilidad plena. El dramatismo alcanza niveles máximos homologados.
Fase 4: Juventud — Expectativas versus realidad
Se produce la confrontación entre formación académica y mercado laboral. Aparición del concepto “estabilidad” como objetivo prioritario. Comparación constante con trayectorias ajenas amplificadas por redes sociales.
El individuo descubre que la vida adulta no incluye instrucciones claras.
Fase 5: Adultez — Responsabilidad acumulada
Hipoteca o alquiler elevado, obligaciones fiscales, compromisos laborales y emocionales. Se activa la crisis silenciosa de rumbo vital: “¿Estoy donde debería estar?”.
Se comprueba que nadie posee control absoluto. Solo distintos niveles de improvisación.
Fase 6: Madurez — Evaluación del recorrido
Balance existencial, revisión de decisiones pasadas y conciencia acelerada del paso del tiempo. Se produce ajuste entre expectativas juveniles y realidad construida.
La crisis deja de ser dramática y se vuelve reflexiva.
No existe etapa libre de crisis.
Crecer no es evitar conflictos, es cambiar la naturaleza de los mismos.



0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en Planeta Latino Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario bloqueado. Planeta Latino Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.