¿Descansamos de verdad o solo cambiamos de pantalla?
Desconectar o consumir ocio: el gran dilema silencioso del sábado.
El sábado empieza con buenas intenciones.
“Hoy no hago nada.”
Traducción real: hoy no hago lo que hago entre semana.
Pero hacer nada y cambiar de actividad no son lo mismo.
Entre semana miramos pantallas por obligación. El sábado las miramos por placer. Pero las miramos igual.
Netflix sustituye al Excel. Instagram sustituye al correo. WhatsApp sustituye a la reunión.
El cerebro no distingue tanto entre “trabajo” y “ocio digital”. Distingue estímulo. Y le estamos dando barra libre.
Antes el descanso era horizontal. Ahora es vertical.
Antes era sofá y silencio. Ahora es sofá y scroll.
Y el scroll no descansa. El scroll nunca acaba.
Decimos que necesitamos desconectar. Pero desconectar no es solo apagar el portátil.
Es dejar de compararnos. De opinar. De responder. De consumir información que no hemos pedido.
Es aburrirse un poco.
Y el aburrimiento hoy está en peligro de extinción.
El sábado se ha convertido en una maratón de ocio:
Desayuno con stories. Paseo con podcast. Comida con fotos. Tarde con serie. Noche con reels.
No paramos. Solo cambiamos el tipo de estímulo.
Quizá descansar sea otra cosa.
Quizá sea sentarse en un banco sin sacar el móvil. Tomar café mirando alrededor. Leer sin notificaciones. Hablar sin estar pendientes de si alguien está escribiendo.
Quizá descansar sea recuperar el silencio.
Descansar no es cambiar de pantalla.
Es recuperar el tiempo sin métricas, sin productividad y sin notificaciones. Y eso, hoy, es casi revolucionario.


0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en Planeta Latino Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario bloqueado. Planeta Latino Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.