CULTURA · CIENCIA · SOCIEDAD
📖 EL LIBRO FRENTE A LA PANTALLA
Leer un libro no es exactamente lo mismo que leer en un smartphone. La ciencia encuentra diferencias en comprensión, concentración y descanso. Pero hay una buena noticia: en España seguimos leyendo.
LA PREGUNTA
¿ESTAMOS DEJANDO DE LEER LIBROS?
La respuesta sorprende: no exactamente.
Lo que está ocurriendo es algo más complejo.
España sigue leyendo
HÁBITOS DE LECTURA · ESPAÑA
📖 LA LECTURA SIGUE CRECIENDO
Porcentaje de población que lee libros por ocio
60%
50%
40%
30%
20%
10%
64,1%
2023
65,5%
2024
66,2%
2025
EVOLUCIÓN 2023 → 2025
+2,1 PUNTOS
La proporción de personas que leen libros por ocio continúa aumentando en España.
Fuente: Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España · Ministerio de Cultura / FGEE
Los últimos datos del Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2025 desmontan una idea muy extendida: la de que las nuevas generaciones han abandonado los libros.
En 2025, el 66,2 % de la población española mayor de 14 años declaró leer libros por ocio. Es la primera vez que este indicador supera el 66 %.
Más de la mitad de la población, además, mantiene una frecuencia de lectura de al menos una vez por semana.
Y el dato más llamativo aparece entre los jóvenes: el 76,9 % de las personas de 15 a 24 años lee libros en su tiempo libre.
Por tanto, el libro no parece estar desapareciendo.
Lo que está desapareciendo, o al menos transformándose, es la manera tradicional de relacionarnos con él.
📖 ¿Tiene ventajas leer en papel?
La investigación científica no permite decir que un libro de papel sea siempre y en cualquier circunstancia superior a una pantalla.
Pero sí existen indicios interesantes.
Un metaanálisis publicado en 2019 que reunió 33 estudios experimentales encontró un pequeño pero significativo rendimiento inferior en comprensión cuando los textos se leían en pantalla frente al papel, especialmente en textos informativos o expositivos.
Otros análisis posteriores han encontrado resultados más matizados. Un metaanálisis publicado en 2024, que reunió 37 estudios experimentales, no encontró una diferencia global significativa entre papel y formato digital, aunque sí detectó diferencias dependiendo del tipo de texto y de las condiciones de lectura.
La conclusión más razonable es, por tanto, que el papel puede ofrecer ventajas en determinadas situaciones, pero no existe una frontera absoluta entre “bueno” y “malo”.
El verdadero problema puede ser la distracción
Quizá la diferencia más importante no esté solamente en el papel o en la pantalla.
Está en todo lo que rodea a la pantalla.
Un libro de papel no recibe mensajes de WhatsApp. No muestra una notificación. No ofrece un vídeo a un solo toque. No tiene una red social esperando nuestra atención.
Un smartphone sí.
Cuando abrimos un libro, normalmente hemos tomado una decisión: voy a leer.
Cuando abrimos el teléfono, podemos empezar leyendo un artículo y terminar, veinte minutos después, viendo vídeos, fotografías, mensajes o titulares completamente diferentes.
La pantalla no tiene por qué perjudicar nuestra capacidad de leer.
Pero puede competir constantemente por nuestra atención.
¿Y nuestros ojos?
Aquí sí existe una diferencia práctica importante.
Pasar muchas horas delante de pantallas puede producir fatiga visual digital, con síntomas como sequedad ocular, visión borrosa, sensación de cansancio, dolor de cabeza o molestias en cuello y hombros.
Eso no significa que mirar una pantalla vaya a “dañar los ojos” inevitablemente. El problema está sobre todo relacionado con el tiempo de exposición, la distancia, el tamaño del texto, la iluminación, la frecuencia de parpadeo y los descansos.
Un libro de papel evita buena parte de estos factores asociados a la emisión luminosa de las pantallas.
Y existe otra cuestión especialmente importante: el sueño.
El uso de dispositivos digitales antes de dormir puede interferir con el descanso, especialmente en niños y adolescentes. La evidencia científica ha llevado a expertos en sueño a recomendar estrategias para reducir el impacto del uso nocturno de pantallas.
Leer unas páginas de un libro antes de acostarse puede convertirse, por tanto, en una alternativa sencilla a seguir mirando el móvil.
El smartphone también puede ser una biblioteca
Sería injusto presentar al teléfono como enemigo de la lectura.
Los libros digitales han abierto posibilidades extraordinarias: miles de títulos en un dispositivo, tipografías adaptables, diccionarios integrados, acceso inmediato a bibliotecas y posibilidad de leer prácticamente en cualquier lugar.
Según el Barómetro de 2025, el 33,2 % de la población española lee libros en formato digital.
El lector electrónico alcanza el 16 % y el teléfono móvil el 11,8 % como dispositivos utilizados para leer libros digitales.
La tecnología, por tanto, no está destruyendo la lectura.
En muchos casos, la está haciendo más accesible.
El problema aparece cuando confundimos leer un libro en una pantalla con pasar horas saltando de una aplicación a otra.
No son exactamente la misma experiencia.
Un libro exige otra relación con el tiempo
Hay algo que las estadísticas no pueden medir completamente: la experiencia de leer sin interrupciones.
Un libro nos obliga a permanecer durante un tiempo dentro de una misma historia, una misma idea o un mismo universo.
No necesitamos responder inmediatamente.
No tenemos que deslizar el dedo.
No aparece nada nuevo cada pocos segundos.
La lectura profunda necesita precisamente eso: tiempo sostenido y atención.
Y esa capacidad puede ser especialmente valiosa en una época en la que estamos acostumbrados a recibir estímulos constantemente.
Entonces… ¿se está perdiendo el hábito?
Los datos españoles indican que no estamos ante una desaparición de la lectura.
De hecho, desde 2017 el porcentaje de personas que leen libros por ocio ha aumentado 6,5 puntos.
También ha crecido la lectura entre los mayores de 65 años y los jóvenes continúan siendo uno de los grupos más lectores.
Lo que sí está cambiando es el ecosistema en el que leemos.
Tenemos más posibilidades de leer que nunca, pero también tenemos más posibilidades de distraernos que nunca.
Y esa puede ser la verdadera batalla del libro en el siglo XXI:
NO ES UNA BATALLA ENTRE PAPEL Y PANTALLA.
ES UNA BATALLA POR NUESTRA ATENCIÓN.
📖 EL FUTURO NO ES PAPEL CONTRA PANTALLA
Quizá no tengamos que elegir.
Podemos utilizar el móvil para consultar, descubrir y acceder a libros. Podemos utilizar un lector electrónico para llevar una biblioteca entera con nosotros.
Y podemos conservar algo tan sencillo como sentarnos con un libro entre las manos y leer durante una hora sin que nadie nos interrumpa.
Porque el verdadero lujo del futuro quizá no sea tener más información.
QUIZÁ SEA TENER TIEMPO PARA LEERLA.
FUENTES Y REFERENCIAS
Ministerio de Cultura · Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2025.Estudios científicos sobre lectura en papel y pantallas · fatiga visual digital · uso de pantallas y sueño.
Gira tu teléfono a horizontal para una mejor visualización.
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