La preautonomía de Baleares (1978): origen del Estatuto de Autonomía de 1983
La preautonomía de Baleares en 1978 fue el paso decisivo hacia el Estatuto de Autonomía de 1983. Este capítulo relata el origen del Consell General Interinsular y los acontecimientos políticos que marcaron el inicio del autogobierno balear.
A LA SEGUNDA FUE LA VENCIDA
LA PRE AUTONOMÍA DE BALEARES: PÓRTICO AL ESTATUTO DE 1983
No sería posible entender como se consiguió llegar a la redacción del Proyecto de Estatuto de Autonomía para las Islas Baleares, porque fuimos pocos los que vivimos los entresijos de una situación que a primera vista se nos podía plantear como con dificultades para su despegue y mantenimiento.
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| Ato solemne celebrado en el Patio de Armas del Castillo Bellver, antigua residencia de los virreyes de Mallorca. |
En 1.977 El régimen de gestión de la región unipersonal de las Baleares estaba encomendado a la Diputación Provincial y nuestro archipiélago agrupaba a las cuatro islas mayores y con censo de habitabilidad: Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. La presidencia de la Diputación así como los departamentos de gestión estaban en Mallorca y cada una de las restantes islas disponían de unas oficinas habilitadas para entregar y registrar documentos, diferentes solicitudes y poco más que tenían que contar para su validación con el correspondiente visado y aprobación de la sede central en Mallorca.
En 1.978, se constituye la Asamblea de Parlamentarios de Baleares (Diputados y Senadores por las Islas), preceptiva para poder optar al nacimiento del órgano de gobierno provisional, creándose el Consell General Interinsular.
El Real Decreto que lo plantea, se publica en el BOE el artículo once del Real Decreto-ley 18.978 de 13 de Junio por el que se regula el régimen de preautonomía de Baleares y autoriza al Gobierno de la Nación para dictar las normas precisas para su desarrollo y ejecución. En la Presidencia de Gobierno, se creó una Comisión Mixta de representantes de la Administración del Estado y del Consell General Interinsular que propondrá al Gobierno los acuerdos sobre transferencias al Consell General de la gestión de funciones, actividades y servicios de la competencia de la Administración del Estado.
A partir de la publicación en el BOE, ese Real Decreto-ley entrará en vigor el mismo día de su publicación, y que fue el 13 de junio de 1.978. Lo firma el Ministro de la Presidencia José Manuel Otero Novas y lo sanciona el Jefe del Estado, Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I.
La suerte estaba echada, solo faltaba ponerse a caminar. Quien actuó como Presidente del Consell fue el Senador por Mallorca, JERONI ALBERTÍ PICORNELL, así es que de aplicación de aquel dicho “sin prisas pero sin pausas” empezó a rendir cuentas el tiempo para presentar un proyecto de Estatuto de Autonomía, por lo que se empezó por la constitución del Pleno de Diputados al Consell y que lo primero que tenía que abordar, era redactar una base que regulara la distribución de los escaños en virtud de las Islas.
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| Jeroni Albertí |
Y ahí, Jeroni Albertí y Félix Pons (UCD - PSOE), teniendo en cuenta las principales razones por las que Menorca no quiso participar en la redacción del de 1.931, se sacaron de la manga que esa primeras constitución sería mediante elecciones en todo el territorio balear aplicando una teoría de paridad entre las cuatro islas mayores, de manera que quedaron estipulados 24 diputados por Mallorca, 12 por Menorca y 11+1 por Ibiza y Formentera. De esta manera existía una paridad respecto a Mallorca y la suma de las otras tres Islas que formaban el archipiélago balear daba como resultado 24 diputados. Las reticencias de Menorca habían resuelto sus recelos.
Sin embargo, la constitución del Consell General Interinsular se beatificó en auto público y solemne que se celebró en el Patio de Armas del Castillo Bellver, antigua residencia de los virreyes de Mallorca. Al acto fueron invitados los representantes de los territorios que habían conformado la Corona de Aragón más el Condado de Barcelona. Ellos fueron, Aragón, Valencia y Cataluña, así como representantes de las 4 islas. Por Catalunya acudió el President de la Generalitat Molt Honorable Senyor Josep Tarradellas, quien aprovechó para cursar una invitación oficial al President, del recién nombrado Consell General Interinsular a visitar Catalunya. Invitación que se aceptó al momento.
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| Félix Pons |
Días más tarde, acudí al Palau de la Generalitat de Catalunya para concretar con mis compañeros de protocolo y de la Secretaría General de la Presidencia el viaje con el Presidente Albertí. Cuando finalizamos el trabajo, el Jefe de Protocolo de la Institución, me dijo que el President Tarradellas me quería saludar. Reconozco que en aquel momento ni me podía plantear el desarrollo del encuentro. Tras el primer saludo y a solas con él me dijo, entre otras muchas cosas, que le diera dos consejos a mi Presidente: Uno, que se dejara aconsejar por los que le rodean, pero que no les hiciera excesivo caso, y el segundo que siempre “la clau a la fama”. El dinero tiene muchos amigos y el emplearlo adecuadamente es lo que haría triunfar.
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Josep Tarradellas |
Al despedirse de mi me dijo: “Catalunya y las Baleares hablamos una misma lengua o parecida, pero cada una tiene su propia identidad con años de historia que nos han sido comunes”.
El viaje se realizó desde el respeto más profundo a la historia que nos es común. Visitamos el Templo de Montserrat y en el Monasterio catalán de Poblet los enterramientos del Rey Jaime I y del resto de reyes que le sucedieron, salvo los del Reino de Mallorques que se encuentran en un lugar destacado de la Catedral de Mallorca-La Seu. Así compartimos una parte de nuestra historia.
En la despedida a pie de pistas del Aeropuerto de Barcelona, un periodista, en una improvisada rueda de prensa, le preguntó a Tarradellas sobre su parecer respecto a la exigencia de que naciera “Els països catalans” propiciado por una extraña rama que pretendía el renacer de la Corona de Aragón, a tenor de las discusiones que en aquella época se mantenían con el País Valencià. Y con su respuesta, el President Tarradellas lo dejó sentenciado, “advirtiendo que los Países Catalanes no tenía ningún sentido por que no podían existir, y añadir que cada Comunidad tienen puntos que son comunes con los de la propia Catalunya, y sería deseable que llegáramos a acuerdos de colaboración para mejorar nuestros respectivos territorios. Catalunya es lo que es, y de igual manera, valencianos y baleares deben luchar para engranecer sus respectivas comunidades.
Como eso es lo que escuché, así lo transmito.
Y veamos uno de los muchísimos sucesos en las que se envolvió nuestra preautonomía.
Una tarde, recibí una llamada telefónica del ujier que cuidaba los accesos al antiguo Palacio de la Diputación, hoy de la presidencia del Consell de Mallorca, para avisarme de que un grupo había invadido el edificio y habían colgado unas pancartas muy rudimentarias en los balcones. Hablé con el Presidente Albertí y me pidió que le transmitiera toda la información que pudiera captar, pero que en ningún caso, al no tener un cuerpo de seguridad, denunciara el caso a la Policía Nacional. No debíamos crear un conflicto.
Cuando llegué me estaban esperando en el interior de mi despacho como si se tratara de su propia oficina. Eran los miembros de la Asamblea de Parados de CNT. Debí de emplear algún tono muy comprensivo y se recuperó la situación. Era un problema de celos con el grupo de gitanos liderados por el tío Quico a quien se le había concedido un trabajo para limpiar las cunetas de determinadas carreteras de Mallorca y evitar la propagación de incendios. El Jefe de los invasores argumentó que ellos eran los verdaderos trabajadores para desarrollar esa tarea, pero no era menos cierto que la CNT nunca solicitaron ese trabajo.
El teléfono de mi despacho estaba echando humo y de repente, en la calle, junto a algunos alborotadores se incorporó la Policía Nacional. Su Jefe el Teniente Coronel Miguel Pons me dijo que si le autorizaba, entraban y resolvían el problema por tratarse una invasión a un edificio público. Le dije que, por el momento la situación estaba calmada y que era conveniente evitar un escándalo.
En el exterior del despacho esperaba una redactora del Diario Ultima Hora que se estaba interesando por lo que estaba sucediendo, la autoricé y le expliqué lo que estaba pasando, y ellos ni siquiera se atrevieron a dar su versión. Así los hechos, decidieron irse no sin antes retirar las pancartas que habían colgado en los balcones.
Días después, el Jueves Santo, los mismos cenetistas invadieron la procesión a su paso por la plaza de Cort y frente al Palacio del Consell portando cuatro individuos cubiertos con unas capuchas una imitación burda y con poco gusto a un paso procesional que soportaba una horca y un fantoche pendiente de ella. Ahí sí que la Policía Nacional los retiró del medio a marchas forzadas.
Y lo más llamativo fue que, transcurridos unos meses volví a coincidir en Menorca con aquel Jefe de los cenetistas convertido en responsable de los ujieres del Consell de Menorca contratado por el equipo del propio Presidente, que también lo era de la UCD. Y más en las elecciones locales, resultó elegido alcalde del municipio de Es Castell por el Partido Popular.
Siempre me lo pregunté: ¿Será cierto aquello de que la política hace a veces a las personas cohabitar con extraños en una cama?
He pretendido justificar y así escribirlo, un poco a la pata la llana, el origen de nuestra Comunidad Autónoma que no hubiera sido lo mismo sin aquella Corona de Aragón, Reino de Reinos y nuestra Preautonomía de Baleares.
Aquellos políticos preautonómicos dejaron una estela insuperable y es comprensible que su discurrir por los caminos de la política sean muy difíciles de igualar. Era otra gente, eran los que fueron capaces de realizar una transición sin sobresaltos en exceso y con limpieza en el devenir de los tiempos.
La preautonomía de Baleares fue el paso institucional previo a la aprobación del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares de 1983. Tras la transición democrática en España, el archipiélago inició un proceso político que culminaría con la creación de un marco propio de autogobierno.
La constitución del Consell General Interinsular en 1978, impulsada por la Asamblea de Parlamentarios de Baleares, permitió iniciar el desarrollo institucional del archipiélago. Este órgano preautonómico sentó las bases administrativas y políticas que conducirían a la redacción del Estatuto.
Este capítulo forma parte de una serie dedicada a explicar el origen del autogobierno balear,
la evolución política del archipiélago y el papel de figuras clave en el proceso autonómico durante la
Transición española.






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